Tarjetas Regalo

Regala una pausa.
Un instante de calma, bienestar y renovación en medio del ritmo cotidiano.
Más que un masaje, una experiencia para volver a uno mismo.

Facial

Facial (Pareja) 90 min · PAÑPURI

230 

Facial

Facial 90 min · PAÑPURI

130 

Masajes

Masaje de cuello y espalda · Tech Neck

70 

Masajes

Masaje de pies tailandés

70 

Masajes

Masaje para embarazadas

Rango de precios: desde 110 € hasta 130 €

Masajes

Masaje personalizado con aceite

Rango de precios: desde 85 € hasta 130 €

Masajes

Masaje tailandés sin aceite

Rango de precios: desde 85 € hasta 130 €

Head Spa

Ritual (Pareja) 120 min · Deep Sleep

300 

Tratamientos

Ritual (Pareja) 120 min · Rebalance

300 

Tratamientos

Ritual (Pareja) 150 min · Reset

330 

Head Spa

Ritual (Pareja) 210 min · Day Dreamer

540 

Head Spa

Ritual (Pareja) 60 min · Take a Nap

170 

Head Spa

Ritual (Pareja) 90 min · Better Sleep

230 

Tratamientos

Ritual (Pareja) 90 min · Radiance

230 

Tratamientos

Ritual (Pareja) 90 min · Refresh

220 

Tratamientos

Ritual (Pareja) 90 min · Renew

230 

Head Spa

Ritual 120 min · Deep Sleep

155 

Tratamientos

Ritual 120 min · Rebalance

155 

Tratamientos

Ritual 150 min · Reset

175 

Head Spa

Ritual 210 min · Day Dreamer

295 

Head Spa

Ritual 60 min · Take a Nap

90 

Head Spa

Ritual 90 min · Better Sleep

130 

Tratamientos

Ritual 90 min · Radiance

130 

Tratamientos

Ritual 90 min · Refresh

120 

Tratamientos

Ritual 90 min · Renew

130 

A veces, el mejor regalo no es un objeto, sino la posibilidad de detenerse y respirar de nuevo.

Las Tarjetas Regalo de Sabai Sabai Thai Spa & Massage están pensadas para ofrecer algo cada vez más escaso: tiempo para uno mismo, silencio interior y bienestar real.

Un masaje puede aliviar la tensión del cuerpo, pero también abrir un espacio donde todo vuelve a sentirse más ligero. Regalar descanso es regalar presencia, equilibrio y cuidado.

Cada experiencia en Sabai Sabai invita a bajar el ritmo, reconectar con los sentidos y dejar atrás el ruido exterior, aunque solo sea por un momento.

Porque hay regalos que se olvidan. Y otros que se sienten mucho tiempo después.